1ª Clínica de Medicina Biológica y Acupuntura de Donostia

Importancia del PH

El proceso digestivo de transformación de los alimentos en nutrientes para nuestro organismo, es un proceso metabólico en el cual se produce un residuo ácido.

El grado de acidez, o su opuesto, alcalinidad, se mide en base a una escala que llamamos ph y que va del 1 (máxima acidez) al 14 (máxima alcalinidad). El 7 se denomina neutro.

Esta es una escala logarítmica, lo que significa que la variación entre un punto y el siguiente es de 10 veces más ácido o alcalino. Así, por ejemplo, con respecto al 8.0, 7.0 es 10 veces más ácido, 6.0 es 100 veces más ácido, 5.0 es 1.000 veces más ácido y así sucesivamente.

El ph de los líquidos de nuestro organismo debe estar comprendido, idealmente, entre 7.3 y 7.4, y su medición es muy fácil con unas tiras de papel tornasol, de compra en farmacias, para medir el ph de la orina como referencia del resto del cuerpo.

Para hacernos una idea de la importancia que tienen pequeñas variaciones del ph, basta señalar que, en una piscina debe estar mantenido entre 7.2 y 7.6, y que, variaciones de 1 punto, vuelven el agua verde por contaminación de algas. Otro ejemplo, un acuario de peces de agua dulce debe mantenerse entre 6.8 y 7.2 idealmente, aun cuando cada especie de peces necesita un ph ajustado a su hábitat, variaciones de más de 1 grado convierten el acuario en inhabitable.

Nuestro cuerpo es como un acuario, somos un 75% de agua donde viven nuestras células que, recuerda, les gusta vivir en un ph entre 7.3 y 7.4. Ahora bien, la mayoría de las personas no llegan al 6.0 (haz la prueba con tu orina), lo que obliga al organismo a defenderse fabricando álcalis (bicarbonatos), primero con el sodio de la sal y, luego, con el calcio de los huesos, lo cual es la principal causa de Osteoporosis. El motivo primordial de que nuestro ph sea más o menos correcto está en nuestra alimentación. Unos alimentos producen más residuos ácidos que otros, de modo que, cuanto más rica en productos ácidos sea nuestra dieta, más residuos ácidos tendrán nuestros líquidos y mayor desgaste soportará nuestro organismo para equilibrarlo.

ALIMENTOS ALCALINIZANTES

    • Brotes germinados
    • Verduras y hortalizas
    • Fruta y fruta seca (orejones, pasas, etc.)
    • Frutos secos
    • Legumbres y derivados
    • Miel

 

ALIMENTOS ACIDIFICANTES

    • Carnes
    • Pescados
    • Huevos
    • Lácteos
    • Azúcar blanco
    • Bollería industrial
    • Refrescos azucarados
    • Alcohol